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jueves, 30 de agosto de 2007

Residuos nucleares y trigo

Una buena noticia. Científicos del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) han diseñado un pequeño reactor capaz de transformar los residuos de las centrales nucleares en materiales estables, esto es con menos radiaciones, de modo que su vida activa sea menor, e incluso llegar a obtener ciertas cantidades sin radiación. Teniendo en cuenta que los subproductos de la fisión pueden ser peligrosos entre diez mil y un millón de años, que se estima que hay unas 300.000 toneladas, de las cuales 3.000 serían de las de mayor duración, y que con el proceso de transmutación podría reducirse este número a solamente 3, resulta al menos esperanzador. Porque seamos sinceros, la energía nuclear es hoy por hoy la única capaz de satisfacer las necesidades energéticas a nivel global. Cada vez requerimos más electricidad y aunque el plantel de energías más limpias es amplio resultan ineficientes ante la producción de un reactor nuclear, la fusión sigue estando en pañales, y yo ya estoy mayor para irme a vivir al campo sin aire acondicionado y para renunciar a mi cuota energética.

Ahora una mala. Otra fuente de energía, la que mueve los coches, vamos el petróleo comienza a ceder terreno a los biocarburantes. En principo se obtienen rendimientos similares con una menor emisión de gases. ¡Cachi! Pero se plantea otro problema. Este combustible tiene como base distintos aceites vegetales, debidamente tratados, ya sean de girasol, maiz, trigo o cebada. Y claro la superficie cultivable es la que es. La demanda de carburantes "ecológicos" comienza a crecer y las hectareas dedicadas al consumo humano decrecen en favor a las de consumo automovilístico, que resultan mucho más rentables. Así surgió la crisis de las tortitas de maíz en Méjico, cuando las importaciones desde EE. UU. se redujeron drásticamente, y el precio de la base de la alimentación de todo un país subió de golpe. Parecía cosa de risa, ¿verdad? pero ayer escuché al amigo Lorenzo Milá avisarnos de la subida del pan en, al menos, diez céntimos para el mes que viene. La cusa: el uso del trigo para hacer biodiesel. La subida del trigo encarece la harina en toda europa. Ya subió el pan en Francia y Alemania, y en Italia habrá una huelga de consumo como protesta por el precio de su amada pasta. Ya veremos qué pasa cuando escasee la cerveza en Irlanda. La solución pasaría por dejar los coches en casa, pero cada vez se compran más todoterrenos para ir a llevar a los niños al cole, o a comprar al hyper. Me temo que al final se optará por crear más terreno de cultivo a costa de bosques y selvas.

Que no nos pase nada...

2 comentarios:

AviAdorA de metAl. dijo...

Me he comido una fajita de tortita de trigo pensando en este post. ¿Ves qué efectos causas en mí, Nani?

No dejan de admirarme tus conocimientos científicos; envidio tu increíble capacidad analítica para reflexionar sobre los problemas mundiales; me maravilla la fina ironía de tu pluma.

¡A mí no deberían haberme dado el carnet de bloguera nunca!. 1B.

Álvaro Nuevo dijo...

Ja,je,ji,jo,ju,ja,je,ji,jo,ju. ¿Y dónde está el problema? Ale, todos sin pan. ¡Revolución celiacaaaa! Venga, ¡muele molino! A hacer combustibles, que los cereales sirvan para algo, jejejeje.

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