Páginas

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Las guerras Clon

No lo entiendo. No entiendo el miedo que hay a la clonación.

Vamos a ver. En principio a dos tipos de clonaciones. Una va encaminada a la investigación con el fin último a generar tejido u órganos para lo que sería una especie de auto-donación, o de encontrar métodos para curar/prevenir enfermedades, lo que se llama clonación terapéutica. La otra va encaminada a la generación de una nuevo ser igual genéticamente, eso sí, a su projenitor, lo que viene siendo clonación reproductiva.

Las viabilidad técnica está a la vuelta de la esquina, aunque el proceso, sobre todo con vías reproductivas es complejo y caro, llegará el día en que sea posible. Vamos que poderse hacer va a poderse hacer.



Lo que se discute es si debe hacerse. Hace ya un tiempo se discutió en este país sobre la investigación con células madre, que en cierto modo implica clonación terapéutica. Ahora la ONU dice que es fundamental llegar a un acuerdo internacional que evite la clonación reproductiva.

Pues a mí que me lo expliquen. Puedo entender reticencias éticas, religiosas, o de cualquier tipo en tanto a la investigación con células madre, o la clonación terapéutica. El principal argumento era el derecho a la vida del conjunto de células. Sea como fuere el asunto se zanjó. El nuevo dilema, la clonación reproductiva, no debería tener en principio este inconveniente, ya que su objetivo es el de crear una nueva persona. Entonces, ¿a qué tanto miedo? Se trataría de una técnica reproductiva más, como la reproducción in vitro. Lo que sí debe hacerse es regularse, claro está. Pero ¿acaso alguien duda que el nuevo niño, o niña, será un ser independiente que lo único que tendrá de especial es ser genéticamente igual a su padre, o madre?

Entonces, ¿qué se teme, que se cree un ejército de clones (como en Star Wars) para invadir el Imperio, que se creen clones banco de órganos (como en La Isla), o clones zombis sin cerebro a modo de subespecie esclava (no recuerdo el nombre del relato, sorry)? Vamos a dejar la ciencia ficción para el cine y la literatura, ¿vale? En primer lugar un clon es una persona y como tal tiene los mismos derechos que cualquier otra persona, así que utilizarlo como banco de órganos es tan descabellado como tener un hijo "natural" con idea de usar sus higadillos en un futuro trasplante. Para seguir hay que tener en cuenta que la creación del clon en el laboratorio no pasaría de la fecundación, luego haría falta una madre donde alojar el embrión, vamos que para crear un ejército de clones primero haría falta un ejército de mamás. En caso de intentar crear clones sin cerebro como trabajadores especializados, no estaríamos hablando de personas, porque seamos claros, lo que nos hace personas es nuestro cerebro, el resto es solamente una forma de alimetarlo(nos) y de mantenerlo(nos) en contacto con el mundo.

Sinceramente no veo el problema a que alguien que desee reproducirse y no encuentre otros métodos acuda a la clonación. Seguramente ese nuevo individuo sea más querido, por deseado, que muchos niños y niñas que nacen de forma "natural" y son, no ya abandonados, si no ignorados y despreciados por sus progenitores, pero ahí nadie dice nada sobre el drecho a la paternidad/maternidad.

1 comentario:

nurycondiamantes dijo...

Estoy de acuerdo contigo, yo me pido un clon de George Clooney para consumo propio. Prometo no narcotraficar con él, sólo para mí...miam

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Libros de relatos, que me saqué de la manga hace unos años, en descarga gratuita

Acercade mi y otras farsas

Acerca de mí y otras farsas
Relatario 2009

ISBN: 978-84-9981-005-8

Tormenta y otros fantasmas

Tormenta y otros fantasmas
Relatario 2008

ISBN: 978-84-9916-198-3

Curvas y otras fatalidades

Curvas y otras fatalidades
Relatario 2007.

ISBN: 978-84-92662-13-5.