Páginas

jueves, 10 de enero de 2008

151.000 personas asesinadas

Un estudio revela que, desde que el Glorioso Ejército de los Estados Unidos de América, cuyo Comandante en Jefe es George Walker Bush, con la bandera de la Libertad y la Democracia en alto, invadió el estado soberano de Irak, ciento cincuenta y una mil civiles han muerto en actos violentos. 151.000 personas que vivían con sus penas y alegrías. Entre los soldados de ambos bandos se cuentan, redondeando, unas diez mil bajas. No quiero decir que la vida de un civil valga más que la de un militar, pero el militar sabe cuál es su oficio y es un riesgo que asume vivir. El civil, ya sea un chico que va de camino a la escuela o el mayor proxenta de Bagdag, no cuenta con ser bombardeado, tiroteado o volado por una mina.

151.000 personas. La verdad es que me cuesta hacerme a la idea de cuánta gente es esa. Así que me fui al Instituto Nacional de Estadística para intentarlo. Sería algo así como si en tres años se matara a todos los de la provincia de Segovia o a los de la de Teruel, o asesinaran a todos los habitantes de Ávila, Cuenca y Huesca juntos, o a todos los de Ciudad Real y Toledo, o no se dejara ni uno vivo en Badajoz, o en Logroño, o en Huelva, o en Salamanca. ¿Muchos, suficientes? ¿A cuántos salen por galón de petróleo?




Bueno, si la cifra no es representativa (151.000) basta con esperar, porque aún morirán más. Y si no es por culpa del fuego amigo ya lo hará cualquier enfermedad. La invasión ha destruido el mejor sistema sanitario de la zona. En un reportaje que vi no hace mucho en cuatro, un médico se lo dejaba claro a un padre de una recién nacida: "si no encuentras vitamina K en el mercado negro la niña se muere", el padre la encontró, pero llegó tarde. La sanidad se ha vuelto una cuestión de trapicheo en el bazar. Vendas, antibiótico, máscaras para respirar, hilo para coser heridas...

Pero todo sea por el Imperio, en un país donde lavan el cerebro a sus hijos para que lo den todo por Dios y la patria, que los dejan al cuidado de un fusil de asalto con tres años, o disparando una ametralladora que ya quisiera Rambo para sí, donde se lo pasan pipa quemando coches con napal, que hasta tienen complementos a la moda para sus aturdidores eléctricos... 151.000 personas y la cuenta sigue sumando. ¿Cuántos hacen falta para que te consideren un genocida?

No sé qué más decir y sé que no sirve de mucho lo que pueda hacer, pero, para que quede claro se lo diré en su idioma, I don't need your civil war!, porque seamos claros, si realmente nos consideramos iguales, todas las guerras son civiles y a tenor del balance de asesinados no queda duda de quiénes salen perdiendo. Lo diabólico es que, a costa de esos 151.000 muertos, hay quien salga ganando.

7 comentarios:

nurycondiamantes dijo...

http://es.youtube.com/watch?v=eCY9pjA_1Ew

Y no diré más.

Bueno, eso y que tu post de ayer me parece glorioso.

AviAdorA de metAl. dijo...

Antes las guerras estaban motivadas por cuestiones territoriales o religiosas, ahora es por petróleo. Luego será por maiz. Después por agua. Más tarde, por colonizar Marte. El ser humano siempre se las ingeniará para enfrentarse con sus congéneres porque somos depredadores por naturaleza.
La vida no vale nada en una guerra, y a veces, tampoco en la paz.

Daniel Turambar dijo...

En fin...

añado el link al vídeo de Nury para no tener que cortar y pegar: Give Peace A Chance

Álvaro Nuevo dijo...

Mi profesor de etnoarqueología decía que el amor era la expresión cultural del sexo y la guerra la expresión cultural de la violencia.

Es una cuestión -siguiendo a Marvin Harris- energética. Por un lado obtención de dinero y recursos, por otro, liberación de la ira de cada cual. Desde los antiguos imperios bíblicos hasta hoy, nada ha cambiado. La civilización es un mito romántico; somos simios con machetes y muy mala leche.

Sin embargo, EE.UU. se recordará en el futuro como el imperio que atesoró más muertos inocentes a sus espaldas; superará a babilonios, persas, mongoles, romanos... Porque a la tradicional ira animal, los líderes americanos suman la sibilina y humana mirada de quien tiene el alma sucia. ¡Basta ya!

Daniel Turambar dijo...

La antropológía, la genética, la cultura, lo que quieras, no me valen como excusa. Hasta el psicópata más enfermo tiene la capacidad para racionalizar y reprimir sus impulsos. Seguiremos subidos al árbol pero porque queremos. Lo más perverso del mal es que se hace a sabiendas que podría evitarse.

novata dijo...

Ah, pero sí podemos hacer algo, y algo hicimos. Gracias a muchos de nosotros nuestro país dejó de participar en el saqueo. Y la simple denuncia ya es algo. Levantarse cada día para hacer el mundo más habitable, sonreír a alguien en el metro en lugar de darle un empujón, llámame tonta, pero esas cosillas a la larga hacen más llevadero el breve paseo.
Un beso guapetón.

Daniel Turambar dijo...

En fin otra vez...

un beso a tí, aunque no tenga ni idea de quién eres.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Libros de relatos, que me saqué de la manga hace unos años, en descarga gratuita

Acercade mi y otras farsas

Acerca de mí y otras farsas
Relatario 2009

ISBN: 978-84-9981-005-8

Tormenta y otros fantasmas

Tormenta y otros fantasmas
Relatario 2008

ISBN: 978-84-9916-198-3

Curvas y otras fatalidades

Curvas y otras fatalidades
Relatario 2007.

ISBN: 978-84-92662-13-5.