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jueves, 6 de marzo de 2008

Democracia 2.0.

Se acerca el momento de ir a votar. Paseíto hasta al cole, los sobres dispuestos, el DNI, y ale a casa hasta dentro de cuatro años.

¿Realmente esto es todo el poder del pueblo? Pues tristemente sí. El sistema representativo que tenemos montado no da para más. Salvo las raras excepciones previstas por la constitución que demandan un referéndum la única complicación del “hombre de la calle” a la hora de elegir su destino es decidir cuál será su representante, esto es delegar su poder de decisión en manos de otro. Si hay suerte y se juntan los suficientes votos ese alguien tomará posesión de un escaño y tendrá voz y voto real a la hora de decidir nuestra suerte. Y ahí termina todo control. Bueno a los cuatro años más de lo mismo. ¿Parece un buen sistema?, al menos no parece muy malo pero, ¿delegarías en alguien todas tus decisiones vitales durante cuatro años, sin más recurso que la protesta que será oída o no? A mí no me parecería buena idea que un desconocido decidiera mis menús diarios, si voy al trabajo en metro o coche, qué película veré la noche del viernes, con quién saldré a cenar, a qué rubia le tiraré los trastos, de qué color será la camisa que me ponga mañana, o si me gasto los cuartos en un móvil nuevo o lo dono a una ONG. Sería intolerable. Y sin embargo dejamos que decidan en asuntos mucho más importantes, aunque a veces parezcan lejanos, ya que afectan finalmente a nuestra vida cotidiana, lo veamos o no. Pero aún teniendo un delegado ideal, ¿acaso es creíble que vaya a estar de acuerdo con todos nuestros puntos de vista?, y lo que es más ¿cómo podría estarlo al representar a cincuenta mil personas? ¡Pero si a veces no me pongo de acuerdo conmigo mismo! No, el sistema no me convence. ¿Por qué no puedo decidir yo directamente lo que quiero? ¿Por qué tengo que ceder el poco grado de poder sobre mi futuro cada cuatro años?



La democracia representativa es todo un logro, no lo voy a negar, y ciertamente el sistema menos malo, pero eso no quiere decir que no sea mejorable y que realmente el lema “una persona un voto”, al final el espíritu realmente democrático, pueda emerger y dinamizar un colectivo. Ahí estaría la auténtica democracia. Y no hablo de política ficción.

La democracia 2.0 está al alcance de nuestra mano. Al menos tecnológicamente es factible, creando unos centros electorales permanentes donde votar de manera digital y segura, obteniendo escrutinios automáticos y fiables. La logística es el menor de los problemas.

Probablemente algunos dirán que no estamos preparados, que la masa sería manipulada por los medios de comunicación o cualquier grupo de opinión, pero lo mismo se dijo del voto femenino, o de tantos otros derechos. Obviamente se plantea un problema de educación y costumbre y se cometerían errores en los primeros procesos que serían subsanados con la experiencia. Estoy convencido que la satisfacción personal de saberse dueño del propio destino marcaría en cada uno las pautas de responsabilidad necesarias para el buen funcionamiento del sistema, autoorganizado y autoregulado.

Obviamente el salto de un sistema a otro debería ser progresivo, comenzando por las administraciones locales, y llegando con el tiempo al gobierno nacional. Además haría falta un grado de implicación social alto, medible a partir del tejido asociativo, que sería en última instancia el encargado de dinamizar el sistema.

Los obstáculos para la implantación de este sistema más justo ya os los imaginaréis, todos de carácter personal, en tanto a voluntad de los poderes vigentes. De todos, no solo el político, sobre todo del económico. Y es que la libertad está muy bien pero da mucho miedo cuando levanta dos palmos del suelo.

Una democracia 2.0, e tiempo real, o como quiera llamarse es posible, y finalmente tendríamos una sociedad implicada, responsable, y sobre todo más libre y seguramente más satisfecha consigo misma, lo mismo hasta más feliz.

Actualización: Veo que al copiar pegar se me a caído un párrafo en el que aclaraba el concepto y no parece quedar claro que lo que deseo es un sistema donde cada decisión sea aprobada en refrendum popular (de ahí el centro electoral permanente). Ahora tampoco lo voy a pegar todo pero ya os hacéis a la idea.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

En política no me meto que acabo siendo "políticamente incorrecta". Pero vamos, a tí no te gustaban las morenas... =P
G.

aviadora dijo...

Perdón por mi ignoracia, pero no entiendo qué es exactamente "la democracia dos punto cero". Dímelo en una sola frase, Dani, porque me he leído ya dos veces tu post y no lo pillo.

¿En serio le tiras los trastos a las rubias? no es por barrer pa´casa, pero donde se ponga una morena...

Beso, y un finde de miedo.

Daniel Turambar dijo...

Otia si falta un párrafo, bueno da igual, la idea es que no haya representantes sino que el congreso lo formen TODO el censo electoral a la hora de votar las propuestas de grupos partidos o asocioacines. Los políticos quedarían como meros gestores y podrían proponer qué hacer (también las asociaciones como dije) pero al final cada uno tendría que vota si o no asunto por asunto.

nurycondiamantes dijo...

Pero este sistema, Daniel, no deja de ser una versión cibernética de las Cortes Generales, que ya existen... Los políticos cumplen, efectivamente, una función de gestión, y por eso mismo en la Constitución se indica que el Gobierno es el poder Ejecutivo, es decir, el que ejecuta las decisiones.

Otra cosa es que opines que habría que eliminar las Cámaras, y sustituirlas por una votación global vía Web. Sin darle muchas vueltas,el primer peligro que encuentro es la abstención: si ya hay una elevada abstención ejerciendo nuestro derecho al voto cada cuatro años, no quiero pensar lo que ocurriría si se nos exigiera votar varias veces cada día, y normalmente sobre asuntos que no entendemos o no nos interesan. Yo no soy capaz de convencerme de que "que la satisfacción personal de saberse dueño del propio destino marcaría en cada uno las pautas de responsabilidad necesarias para el buen funcionamiento del sistema, autoorganizado y autoregulado." Desde luego, personalmente, si ya me cuesta leerme los programas electorales cada cuatro años, a fin de poder votar de acuerdo a mis ideas, no quiero ni pensar qué ocurriría si tuviera que ponerme a analizar si tal o cual decisión macroeconómica es o no conveniente.

Lo que ocurriría, supongo, sería evolucionar hacia un régimen comunista, que es lo primero que entendí nada más leer tu post. Pero eso no casa con la denominación de Democracia 2.0.

Algo que sí creo que pasará es lo del voto por internet, si se encuentra la forma conseguir que éste sea anónimo (quizá con ordenadores en los colegios electorales), a fin de que el escrutinio sea mucho más rápido.

Ah, y yo voto por las rubias, por supuesto.

Daniel Turambar dijo...

Sí, veo que me he explicado como el culo, jejejeje.

No creo que tenga nada que ver con el comunismo, al final se trata de votarlo todo, obviamente usando la tecnología actual. El sistema se debería ir implantando por fases para ir creando cultura de voto e implicación y evitar así la abstención, incluso sería partidario de que el voto fuerea un deber y no un derecho, por lo tanto quien faltara a este deber reiterativamente podría ser sancionado con la privación de algún derecho. Es complicado lo sé. De momento guardo mis trastos que no toy ni pa rubias ni pa morenas.

nurycondiamantes dijo...

Y el que el voto sea un deber no resulta, ejem, un tanto dictatorial?

nurycondiamantes dijo...

Y nada, a por una ni�a pelirroja, como un Charlie Brown cualquiera

Daniel Turambar dijo...

tal vez, hay sitios donde lo es, auqne lo mismo podría entenderse la abstención como falta de intereés y por tanto la ley en cuestión ser desestimada, es importante exigir unos mínimos de participación.

Y pa pelirrojas, calvas o de caulquier otro color tampoco toy

nurycondiamantes dijo...

Eso ni impide que el sistema de las Cortes sea algo muy parecido a lo que propones. Simplemente, es un grupo más reducido que nos representa, lo que sirve para agilizar, dentro de lo que cabe, el proceso de promulgación de una ley.

Daniel Turambar dijo...

Sí, es prácticamente lo mismo pero con millones de sentires y pareceres en vez de apenas unos cientos. La leyes se promulgarían con más cuidado y su legitimidad estaría aprobada por todos y no por unos delegados. ¿Acaso estás de acuerdo al 100% con lo que "tu" diputado hace en el congreso? Si es así, enhorabuena este sistema es cojonudo para ti, si no creo que merece la pena dar un paso hacia el verdadero gobierno del pueblo (ojo que no tiene nada que ver con el comunismo, aquí cauno con lo suyo)

nurycondiamantes dijo...

En ningún momento equiparé tus ideas a las comunistas (lo que no tendría nada de malo), sólo dije que un sistema así podría evolucionar al comunismo. Aún así, lamento el malentendido, porque al parecer no comprendí bien el sentido de tus palabras.

E insisto en mi opinión de que la burocracia ya es lo bastante lenta como para ralentizarla más. De todas formas, tengo entendido que cualquiera, participe de la ideología que participe, puede meterse en política. Esto es, que quien quiera formar parte de esa representación de pueblo gobernado por sí mismo, puede hacerlo.

Ahora bien, yo reivindico mi derecho a no hacerlo. Por eso no me gustaría que se me impusiera el deber de valorar y aprobar o rechazar una determinada ley. Y ni mucho menos me gustaría que se me obligara a ello.

nurycondiamantes dijo...

Y un abrazo, hombre, que esto empieza a parecer una discusión entre partidos ;-)

Daniel Turambar dijo...

Bueno al fin y al cabo es una propuesta de un simple informático, más una descripción funcional que un verdadero plan de impantación. Sea como fuere lo malo conocido no me vale, y no entiendo (tal vez sí algo) el miedo a preguntar al pueblo qué quiere hacer con su vida, la representatividad me parece insuficiente y a veces también puede salir rana (Hitler fue elegido en unas elecciones, si no me trabuco en historia). De todos modos como nadie va a hacerme caso tú tranqui y haz lo que te venga en gana. Pena de no podernos ir de cañas tras la discusión, ains , valgan unos besos virtuales

nurycondiamantes dijo...

No me da miedo la masa, aunque, como dijo Charles Chaplin, sea un animal sin cabeza (lo dice en "Candilejas", valga el dato cinéfilo). Lo que no quiero es que se me obligue a vetar leyes sin disponer del conocimiento y la responsabilidad para ello. Y como no quiero adquirirlos, porque no pretendo saber de todo, prefiero que alguien me represente en mi lugar.

Y añado que ahora mismo escribo bajo los efectos de los primeros alcoholes falleros... Por cierto, a las cañas invito yo, cuando mi hígado vuelva a funcionar normalmente.

Besos con mucho sueño

Falete dijo...

lo que hay que hacer es imponer un examen de actualidad y conocimientos básicos, que se corrija de la manera que tú dices, digitalmente. Los medios teconologicos nos salvarán en el futuro próximo, que no es justo que cada 4 años la madre coja a sus dos hijos de la mano y sean 3 votos que valgan más que el mio, que vivo soltero e interesado por la politica.

un saludo.

Daniel Turambar dijo...

Bueno falete tendrás que aplicarte en incrementar tu poder de convicción. Bienvenido y gracias por comentar.

Anónimo dijo...

La democracia es un logro, sí, pero para el poder real que se esconde tras la dictadura democrática.

En un sistema de un sólo partido, no hipócrita, todo el mundo ve quién gobierna.

En un sistema con varios partidos, hipócrita, el vulgo, al cual le gusta autoengañarse, ya tiene la excusa para creer que decide algo, y cuando se cansa de verle el careto al jefe de un partido, ponen a otro y se queda tan a gusto, autoenganándose sin querer reconocer que el poder real no está en ningún partido político, sino en el poder financiero mundial, formando una pirámide.

Por eso los partidos con representación parlamentaria hacen la misma política mundialista, porque siguen al gobierno real. A una misma política le corresponde un mismo gobierno.

Democracia real no hay ni puede haber. Sería un caos absoluto, como las moléculas de un gas chocando entre sí continuamente y rebotando en todas direcciones. Así que no quiero democracia, pero tampoco la farsa hipócrita actual. Quiero un gobierno nacionalista, no mundialista.

Daniel Turambar dijo...

Alguien debería hacerse cargo y poner orden en la república, alguien sabio y poderoso... *


Pues puede que sí, joven padawan, pero eso siempre ha terminado igual en esta galaxia o en otras más lejanas: Dictadura y tiranía. Tu partido único no es la solución. Prefiero cuarenta millones de moléculas chocando entre sí, pero avanzando despacio en la misma dirección que estos enfrentamientos marquen, que cien mil millones de estrellas girando en torno al centro de la galaxia, que no es más que un agujero negro con una saca insaciable. Yo no quiero un gobierno nacionalista, ni mundial. Quiero poder decidir sobre las leyes que regirán mi vida y la de los míos, y quiero que todos decidan. Siempre habrá intentos de manipulación por parte del lado oscuro, pero es más fácil comprar a un hombre que una sociedad. Los del vulgo es lo que tenemos, que al final no se sabe por dónde vamos a salir.

Por lo demás, encantado por el comentario. Espero que vuelvas y si puede ser, deja aunque sea un seudónimo.



* Anakin Skywalker, Star Wars Episodio II.

Raül dijo...

Sí es posible la democracia participativa, directa, o como quiera llamarse.

Pero lo que no es posible es implantarla sin que los ciudadanos (ciudadano: entidad necesaria para que el político malogre la sociedad) tengan la necesidad de obrar día a día en favor de sí mismos, influyendo en las decisiones globales.

Me permitirán que les indique un intento de conseguir un partido político que basa sus principios en la igualdad de todos los seres (avalando en su creación los derechos humanos y la constitución), dicho partido político no ha podido presentarse a estas últimas elecciones simplemente porque la gente no se implica lo suficiente para generar una lista de unas mil quinientas personas decididas a gestionar según la sociedad.

PIRATA (como se hace llamar) no solo pretende crear una legislación correcta sobre los derechos de autor (repito: derechos del "autor") y eliminando caciques de por medio (como ciertas "entidades de gestión") que solo consiguen que criminalizar a toda la sociedad, sino que, además, pretende salvaguardar los derechos de todos los ciudadanos.

Si me lo permiten, visiten su web, un partido nacido desde internet y para todos los ciudadanos: www.partidopirata.es

Un saludo a todos.

Daniel Turambar dijo...

Está claro debe ser un movimiento que nazca del deseo del colectivo e implantado poco a poco, pero si ni siquiera se plantea...

Hecharé un ojo a ese partido. Gracias por participar. Hasta pronto.

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