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miércoles, 2 de abril de 2008

El juicio final

Os lo véis venir, verdad... El título no da mucho pie para la imaginación... Pero es que... ¡ EL APOCALIPSIS VA A LLEGAR! Es más, y no es por ser alarmista ni mucho menos, pero está a al vuelta de la esquina. Y no me refiero al adelantamiento en dos minutos del reloj del fin del mundo que se hizo en enereo del año pasado, ni de los rusos que esperan el 27 de abril en una cueva, que digo yo si el mundo se terminara realmente el 27 de abril ¿qué coño haces un mes en una cueva?, pero vamos. No esta vez se trata de algo serio. Si en principio teníamos de margen para encontrar la felicidad hasta el 2012 (en concreto el 21 de diciembre de 2012 a las 23 horas 11 minutos, como ya quedó claro), a pesar de que al menos el sol no haga mucho por remediarlo, puede que al final no nos de para tomar las uvas de 2009.



Pues sí, y es que... ¡Están locos esto humanos! Enredando con los ladrillos mismos de la existencia, acelerándolos a velocidades ignotas para la mente del homo sapiens de andar por casa, están desafiando las leyes del universo, escritas con la propia sangre de Dios. Los científicos están listos para usar su nuevo juguetito: el LHC. Un colisionador de partículas descomunal, el mayor del mundo. Básicamente lo que hacen ahí es meter partículas elementales, darles la mayor velocidad que pueden, y ostiarlas unas contra otras para ver qué pasa. Ale así, alegremente. Bueno, vale, tienen una base teórica detrás, más o menos saben qué puede pasar. Pero claro siempre hay resultados extraños, cosas descontroladas. Y estamos hablando de experimentos con energías muy grandes que pueden producir monstruosidades físicas letales de necesidad*. Así que unas mentes de pro han decidido demandar a los científicos del CERN para evitar que, por ejemplo, generen un agujero negro que se trague la tierra, y paulatinamente la luna, el resto del sistema solar y quién sabe si la galaxia entera. No quiesera ser yo el juez hawaiano que deba decidir el futuro de la galaxia, ya que si se equievoca realmentes será el juicio final.

Yo es que ya no sé qué hacer. Necesito respuestas. Tal vez mañana me acerque a la mezquita de la M-30 a preguntar al imán qué opina el Corán sobre estas, repito, monstruosidades físicas letales de necesidad*. Y si me asegura que dice que no existen me hago musulmán, total la barba ya lo tengo y lo de la poligamia no suena tan mal. ¿Que a qué viene esto? Bueno vi el siguiente vídeo donde queda claro que según el Corán la tierra es plana. Vale, no es muy prácitico pero si es cierto que la ciencia occidental es falsa las, no me resito, monstruosidades físicas letales de necesidad*, son imposibles, y eso merece mi alma, esto es, mi cerebro. Si así se evita el apocalipsis, vosotros no sé, pero yo me quedo mucho más tranquilo.





* Literalmente del artículo.

1 comentario:

Di Blasino dijo...

-Salam malekum! No quedo mal en el youtube. Hasta convincente. Me gusto.
(Fdo.: el convencido hombre de las niev…, de las gafas. Otro crack).

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